En una programa de televisión se preparaba sopa de calabaza. Me dieron ganas de comerla y me hicieron ir al supermercado. Iba a comprar un cuarto, pero solamente se vendían una calabaza entera y una mitad. Compré la mitad aunque era un poco grande para uno.
En cuanto regresé, empecé a cocinar. Era fácil y divertido. Me gusta cocinar cosas nuevas que no he cocinado. El día siguiente preparé ensalada de calabaza también porque todavía sobraba mucha. La ensalada tenía papa, mayonesa, pimienta, y claro que calabaza.
La sopa no era tan buena. Pero la ensalada estaba rica. Quiero prepararla a mi novia.